lunes, 29 de agosto de 2011

Andrés Iniesta

De Riquelme: "Messi es el más grande, el mejor del mundo. Cristiano Ronaldo es el jugador de la PlayStation, ese al que uno le arma la pierna derecha, la pierna izquierda, es alto, rápido, cabecea, hace goles de penal y de tiro libre, es habilidoso. Pero el que mejor juega a este juego", advierte, "es Iniesta: sabe cuándo hay que ir para adelante, cuándo hay que ir para atrás. Si tiene la pelota por izquierda sabe quién está en la derecha, sabe todo lo que hay que hacer. Cuándo tiene que gambetear, cuándo tiene que ir más rápido, más lento. Y pienso que eso es lo único que no se puede comprar ni aprender. Uno puede aprender a patear, a controlar la pelota, pero a saber todo lo que pasa en la cancha no, con eso se nace".

Riquelme llegó al equipo azulgrana cuando Iniesta estaba en el Barcelona B. "Yo tuve la suerte de llegar al Barcelona cuando él estaba en el filial. Empezó a entrenar con nosotros y le agarré mucho cariño. Pasábamos mucho tiempo juntos. Debutó en esa época y desde entonces tenemos una gran relación. Siempre seguimos hablando".


1 comentario:

  1. podras dubujar al pocho lavezzi por fa te lo agradeceria

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DiCaprio

Usted no necesita un Oscar, señor DiCaprio. Usted, y creo que lo sabe, no necesita de aprobaciones multitudinarias y unánimes. No necesita una medalla, una estatuita, una placa o lo que sea, que le diga que usted es bueno. O que usted, acaso, es mejor que todos otros también buenos. Usted -usted o nadie- no necesita siquiera fans. Usted -usted y todos- necesita disfrutar lo que hace, sentir placer, dicha, satisfacción, orgullo en hacerlo bien. Y no bien siquiera según estándares ajenos, bien según la estructura de bien que usted tiene en su interior como ideal de bien. Y que después lo aplaudan por eso, lo abucheen por eso, lo ignoren o valoren por eso, tanto da lo mismo, o cierto placer aledaño brindará pero no como condecoración deliberadamente buscada, no como motivación para el hacer, cosa previa, autotélica y que se basta por sí misma. Así las cosas, si gana usted el Oscar, la masa tachará ese pendiente, los diarios gritarán ‘al fin’, señoras histéricas proclamarán su nombre como si fuese Aquiles o Ulises, pero a usted, creemos, ¿qué le puede llegar a importar, en qué variaría ese laurel en las dinámicas cotidianas de su pasión y su hacer? O a nosotros mismos, qué salto cuantitativo aportaría a nuestra vida si lo único que queremos de usted es que nos siga regalando y ofreciendo interpretaciones como las que hizo en The Revenant y tantas otras, que nos suscitan, más que nada, sensaciones buenas. Como las que siente usted al actuar, y nosotros al verlo. Y nadie necesita nada más. #LeoDiCaprio #TheRevenant

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