sábado, 27 de junio de 2015

La Magia - Majo Della Sala

La magia puede ser ese efecto falso que crea realidades falsas aceptadas como ciertas por un público que busca ser engañado, pero hay también magias que son efluvios reales, portentos verdaderos y no simbólicos, inentendibles chispazos o fenómenos frente a los cuales la ciencia se queda en calzones, vencida, sin explicación de causa o proceso, y esa es la magia, por ejemplo, que hace que ciertas personas sean como son, que transpiren su vida como transpiran su vida y nos impacten, a nosotros, el grupo de gente que se impacta ante las humanidades diferentes; las que, en suma, nos retrotraen a pensar que sus existencias obedecen a esa magia pura, bendita, e inescrutable para la limitada ciencia. Majo Della Sala es una de esas luces distintas, y su dignidad –admirablemente imperturbable ante erradas interpretaciones ajenas- alumbra en uno nobles ímpetus de autenticidad, ofrece generosos refugios de identificación existencial, y actúa de prueba de que la admiración es una sensación que, cuando es bien sentida, llena. En resumen: ninguna ciencia podría determinar cómo Majo Della Sala pasea por la vida su secreta misión de pensamientos altos, o su absoluto rechazo a una existencia vacía. Ninguna ecuación o cálculo nos daría la fórmula originaria de su claridad de metas, ni de sus creencias íntimas y silenciadas. No hay, tampoco, un solo teorema que vuelva entendible cómo su sonrisa contagia risas plenas. Y menos aún –sin el auxilio explicativo de esa magia dorada- podríamos comprender cómo su ser predispone tan fácil, en algunos, un bondadoso latir. - @majodellasala

MajoDellaSala: Dos niveles de análisis se deben abordar :el primero tu eximia capacidad de retratar personas, la cual representa un tesoro tan valioso como es el agua para un ser humano. Retratás, caricaturizás con una excelencia que abruma de perplejidad a cualquier individuo normal que tenga el placer mundano de poder tener acceso a estas creaciones tan nobles que surgen de tu corazón. Tu pasión se hace carne en cada uno de tus trazos y da cuenta de una capacidad sobrenatural. El segundo nivel es tu pluma que me deja absorta y me penetra el alma, tus palabras son como una frazada para los humanos que tienen frío , en ellas radica un poder hipnótico que enseguece. Pienso en cómo agradecerte tu manifestación artística hacia mi persona y me resulta laborioso transladarlo a las palabras. Tu legado es invaluable, una mixtura de textos y dibujos prodigios van a perdurar por siempre en aquél selecto orbe donde conviven los artistas de alta alrcunia, aquellos que todo lo hacen " Con el corazón en la mano". Hoy te grito gracias desde el fondo de mi ser a vos y a los designios del destino que me permitieron conocer tu arte. PD: Tan profesional , que en el dibujo se refleja la asimetría de mis cejas, que pocos perciben que no son idénticas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguime en Twitter @Seba_Etcheberry

Seguime en Twitter @Seba_Etcheberry
http://twitter.com/#!/Seba_Etcheberry

DiCaprio

Usted no necesita un Oscar, señor DiCaprio. Usted, y creo que lo sabe, no necesita de aprobaciones multitudinarias y unánimes. No necesita una medalla, una estatuita, una placa o lo que sea, que le diga que usted es bueno. O que usted, acaso, es mejor que todos otros también buenos. Usted -usted o nadie- no necesita siquiera fans. Usted -usted y todos- necesita disfrutar lo que hace, sentir placer, dicha, satisfacción, orgullo en hacerlo bien. Y no bien siquiera según estándares ajenos, bien según la estructura de bien que usted tiene en su interior como ideal de bien. Y que después lo aplaudan por eso, lo abucheen por eso, lo ignoren o valoren por eso, tanto da lo mismo, o cierto placer aledaño brindará pero no como condecoración deliberadamente buscada, no como motivación para el hacer, cosa previa, autotélica y que se basta por sí misma. Así las cosas, si gana usted el Oscar, la masa tachará ese pendiente, los diarios gritarán ‘al fin’, señoras histéricas proclamarán su nombre como si fuese Aquiles o Ulises, pero a usted, creemos, ¿qué le puede llegar a importar, en qué variaría ese laurel en las dinámicas cotidianas de su pasión y su hacer? O a nosotros mismos, qué salto cuantitativo aportaría a nuestra vida si lo único que queremos de usted es que nos siga regalando y ofreciendo interpretaciones como las que hizo en The Revenant y tantas otras, que nos suscitan, más que nada, sensaciones buenas. Como las que siente usted al actuar, y nosotros al verlo. Y nadie necesita nada más. #LeoDiCaprio #TheRevenant

Una foto publicada por Seba Eche ✎ (@sebaetcheberry) el