sábado, 26 de marzo de 2016

SER DE INDEPENDIENTE

“Se es hincha de Independiente en tanto se es humano. Unos se habrá hecho yendo a la cancha con el padre, el tío, o el abuelo, de ver a Bochini y Bertoni, otros, mucho antes, a Erico y De la Mata, o de gritar los goles de Silvera o el Kun Agüero, o traerán la herencia de otro que se enamoró de Micheli, Cecconato, Lacasia, Grillo y Cruz. No importa. Cada uno recuerda más o menos cuándo empezó a ser hincha de Independiente. NADIE SE ACUERDA DE CÓMO ERA ANTES DE SERLO. Ni querría ser hincha de otro equipo; además de que sabe que es imposible, no quiere. Quiere ser de un equipo como Independiente, que tenga los hinchas que tiene Independiente, las hazañas que tiene Independiente, que tenga a Bochini, que festeje lo que festeje Independiente y sufra las cuestiones que le duelen a Independiente.
¿Por qué? Porque sí.
 Porque no hay nada más lindo que ser de Independiente”.

(Juan Tejedor - Simpatía por el Diablo)



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DiCaprio

Usted no necesita un Oscar, señor DiCaprio. Usted, y creo que lo sabe, no necesita de aprobaciones multitudinarias y unánimes. No necesita una medalla, una estatuita, una placa o lo que sea, que le diga que usted es bueno. O que usted, acaso, es mejor que todos otros también buenos. Usted -usted o nadie- no necesita siquiera fans. Usted -usted y todos- necesita disfrutar lo que hace, sentir placer, dicha, satisfacción, orgullo en hacerlo bien. Y no bien siquiera según estándares ajenos, bien según la estructura de bien que usted tiene en su interior como ideal de bien. Y que después lo aplaudan por eso, lo abucheen por eso, lo ignoren o valoren por eso, tanto da lo mismo, o cierto placer aledaño brindará pero no como condecoración deliberadamente buscada, no como motivación para el hacer, cosa previa, autotélica y que se basta por sí misma. Así las cosas, si gana usted el Oscar, la masa tachará ese pendiente, los diarios gritarán ‘al fin’, señoras histéricas proclamarán su nombre como si fuese Aquiles o Ulises, pero a usted, creemos, ¿qué le puede llegar a importar, en qué variaría ese laurel en las dinámicas cotidianas de su pasión y su hacer? O a nosotros mismos, qué salto cuantitativo aportaría a nuestra vida si lo único que queremos de usted es que nos siga regalando y ofreciendo interpretaciones como las que hizo en The Revenant y tantas otras, que nos suscitan, más que nada, sensaciones buenas. Como las que siente usted al actuar, y nosotros al verlo. Y nadie necesita nada más. #LeoDiCaprio #TheRevenant

Una foto publicada por Seba Eche ✎ (@sebaetcheberry) el