miércoles, 28 de diciembre de 2016

Luli Vita - Pastelera

Nunca con tanto encanto y tanta gracia las tortas, lejanas al tabú de la obesidad, se despojaron de su elemento condicionante y se volvieron pasajes hacia el cielo, tal es la sensación de liviandad y de elevación que uno siente cuando acaricia el paladar de uno las esmeradas porciones que Luli Vita prepara con maestría de especialista y con amor de apasionada. Doble combo fantástico: uno no recibe entonces una torta comercial sino que recibe una materialización de un sueño, o una certificación azucarada de que, en un mundo de relaciones de dependencia, de trabajos grises y odiados, de jefes sin luz ni tino, y rutinas sin cambio ni sorpresa, la potencia de los deseos individuales son, por suerte, un fuego con el que vale la pena empujarse. Y ahí está @lulas_cakes para demostrarlo, ofreciendo su repertorio de tortas, variadamente ricas y abundantemente generosas para endulzar de fiesta y de gozo a la más anodinas de las meriendas triviales y a la más eminente de las celebraciones sagradas. Pruebelas, es una experiencia que se justifica ampliamente.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Rosario Dutto





Panchi Miles


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DiCaprio

Usted no necesita un Oscar, señor DiCaprio. Usted, y creo que lo sabe, no necesita de aprobaciones multitudinarias y unánimes. No necesita una medalla, una estatuita, una placa o lo que sea, que le diga que usted es bueno. O que usted, acaso, es mejor que todos otros también buenos. Usted -usted o nadie- no necesita siquiera fans. Usted -usted y todos- necesita disfrutar lo que hace, sentir placer, dicha, satisfacción, orgullo en hacerlo bien. Y no bien siquiera según estándares ajenos, bien según la estructura de bien que usted tiene en su interior como ideal de bien. Y que después lo aplaudan por eso, lo abucheen por eso, lo ignoren o valoren por eso, tanto da lo mismo, o cierto placer aledaño brindará pero no como condecoración deliberadamente buscada, no como motivación para el hacer, cosa previa, autotélica y que se basta por sí misma. Así las cosas, si gana usted el Oscar, la masa tachará ese pendiente, los diarios gritarán ‘al fin’, señoras histéricas proclamarán su nombre como si fuese Aquiles o Ulises, pero a usted, creemos, ¿qué le puede llegar a importar, en qué variaría ese laurel en las dinámicas cotidianas de su pasión y su hacer? O a nosotros mismos, qué salto cuantitativo aportaría a nuestra vida si lo único que queremos de usted es que nos siga regalando y ofreciendo interpretaciones como las que hizo en The Revenant y tantas otras, que nos suscitan, más que nada, sensaciones buenas. Como las que siente usted al actuar, y nosotros al verlo. Y nadie necesita nada más. #LeoDiCaprio #TheRevenant

Una foto publicada por Seba Eche ✎ (@sebaetcheberry) el